Educación y Digitalización
Talento joven e impacto social: una apuesta por el futuro
Rural Kutxa y Eraldatu impulsan la tercera edición del Programa de TFG de Impacto Social junto a Deusto Business School y entidades colaboradoras.
Rural Kutxa y Eraldatu impulsan la tercera edición del Programa de Trabajos Fin de Grado de Impacto Social, una iniciativa que conecta el talento universitario con los retos reales de empresas y organizaciones del entorno.
En Acción Social de Rural Kutxa creemos que el talento joven tiene un papel fundamental en la construcción del futuro de nuestro entorno. Por eso, un año más, nos sumamos a iniciativas que buscan acercar la formación académica a las necesidades reales de las organizaciones y generar oportunidades para que los jóvenes puedan poner sus conocimientos al servicio de una sociedad con mayor impacto.
En este contexto, Acción Social de Rural Kutxa y la Asociación Eraldatu han presentado la tercera edición del Programa de Trabajos Fin de Grado de Impacto Social, ante los estudiantes que participarán en esta nueva edición.
La iniciativa, que nació en 2024, cuenta con la colaboración de Deusto Business School, Fundación Antonio Aranzabal, Rural Kutxa, Fundación Artizarra y Sinnple, cinco entidades que comparten el objetivo de conectar el talento académico con los retos sociales y medioambientales de las empresas y organizaciones de nuestro entorno.
Conectar las aulas con la realidad empresarial
El Programa de TFG de Impacto Social nace con una vocación clara: ir más allá de las aulas y generar un puente entre la universidad y la realidad empresarial.
Durante sus dos primeras ediciones, 16 jóvenes y cuatro empresas —Plastigaur, Euskaber, Irisbond y Reiner— participaron en proyectos orientados a impulsar y medir el impacto social y medioambiental de las organizaciones.
La experiencia ha permitido a las empresas avanzar en el desarrollo de modelos de medición de impacto, así como explorar herramientas que pueden resultar útiles para afrontar futuras convocatorias de financiación o procesos de acreditación. Para los estudiantes, por su parte, ha supuesto una oportunidad para adquirir experiencia práctica y conocer de primera mano cómo se puede medir y gestionar el impacto de una organización.
La tercera edición amplía tanto el número de participantes como el alcance de los proyectos. En total, 26 estudiantes, cuatro organizaciones y seis tutores especializados formarán parte del programa.
Los proyectos se desarrollarán junto a Last Tour, Echemar, Rural Citizen y Gotaa Lab, acercando a los estudiantes a diferentes realidades empresariales y emprendedoras y permitiéndoles generar y transferir conocimiento desde y con las propias organizaciones.
Además, el programa incorpora dos proyectos centrados en cuestiones estratégicas para avanzar en el propósito y el impacto social de las organizaciones.
Uno de ellos abordará un mapeo internacional y un análisis comparado de medidas fiscales destinadas a promover el impacto social y medioambiental en las empresas. El segundo estudiará diferentes formas jurídicas y beneficios empresariales que pueden contribuir a promover el impacto social.
De esta manera, el conocimiento generado por los estudiantes busca también identificar nuevas vías para impulsar el impacto social en las organizaciones del territorio.
Participar en este programa significa mucho más que desarrollar un Trabajo Fin de Grado.
Los estudiantes participantes dedicarán alrededor de 60 horas adicionales a formarse en cuestiones relacionadas con el impacto social. Entre otras actividades, recibirán formación metodológica avanzada basada en herramientas como Eraldatzen y tendrán la oportunidad de participar activamente en foros profesionales vinculados al impacto.
Además, el programa contempla una beca para los participantes, reconociendo así la dedicación adicional que requiere esta experiencia formativa.
Todo ello convierte el programa en un espacio en el que universidad, empresa y sociedad se encuentran para compartir conocimiento y buscar nuevas formas de generar valor.
Desde Acción Social de Rural Kutxa queremos poner especialmente en valor la colaboración de todas las entidades que hacen posible esta iniciativa.
La participación de Deusto Business School resulta fundamental para acercar el programa al ámbito universitario y favorecer una formación conectada con la realidad empresarial y social. Su apuesta por el conocimiento, la educación y el desarrollo del talento joven contribuye a que los estudiantes puedan adquirir experiencias que complementen su formación académica y les permitan afrontar los retos de su futuro profesional.
Junto a Deusto Business School, Fundación Antonio Aranzabal, Fundación Artizarra y Sinnple forman parte de este ecosistema colaborativo desde el nacimiento del programa, aportando conocimiento, experiencia y compromiso con la transformación social y económica del entorno.
A ellas se suman las organizaciones participantes de esta edición —Last Tour, Echemar, Rural Citizen y Gotaa Lab—, que abren sus puertas a los estudiantes para trabajar sobre retos concretos y compartir con ellos su experiencia y conocimiento.
Esta colaboración entre entidades es precisamente una de las claves del programa: sumar capacidades para generar oportunidades para los jóvenes y, al mismo tiempo, conocimiento útil para las organizaciones.
Para Acción Social de Rural Kutxa, iniciativas como este Programa de TFG de Impacto Social representan una forma concreta de contribuir al desarrollo de nuestro entorno: apoyando a los jóvenes, fortaleciendo el vínculo entre educación y empresa y promoviendo organizaciones más conscientes de su impacto social y medioambiental.
Porque el talento necesita oportunidades para desarrollarse. Y porque acercar a los jóvenes a los retos reales de nuestro territorio también significa darles la posibilidad de participar activamente en la construcción de su futuro.
La tercera edición del Programa de TFG de Impacto Social vuelve a poner el foco en esa conexión entre talento, conocimiento, empresa e impacto.
Una iniciativa que, bajo el lema de Eraldatu, “Más impacto, menos palabras”, demuestra que cuando diferentes agentes del entorno trabajan juntos, el conocimiento puede convertirse en acción y el talento joven, en motor de transformación.